Recuerdo, de pequeño, haber asistido a las sesiones dobles de cine. En los años 70 había cines de estreno y cines de reestreno, más populares y baratos, donde se podían ver las sesiones dobles, y uno podía pasarse la tarde del sábado o del domingo viendo dos películas proyectadas en sesión continua. Por aquel entonces, algunos de los teatros de Barcelona habían sido reconvertidos en cines, uno de ellos era el Arnau, -situado en la frontera del Raval con el Paral.lel, muy cerca de la sala Bagdad y del humilde monumento de "la violetera" a Raquel Meller-, un local que ha pasado por infinidad de vicisitudes y actividades, desde el cabaret, el teatro musical, la sala de espectáculos y el cine; y, como la mayoría de los locales que a principios del siglo XX habían hecho del Paralelo un Broadway barcelonés, el Arnau también había sufrido un proceso de envejecimiento y degradación que le llevó a cerrar sus puertas a finales de los 90. Parece ser que recientemente ha sido adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad a una organización cristiana china (que pretendía convertirlo, nada más y nada menos, que en lugar de culto), lo que tampoco ha propiciado ningún plan de mejora para su uso, ni ha impedido, hasta el momento, que continúe inexorable su lento desmoronamiento.
Desvelar: Descubrir, poner de manifiesto // Quitar, impedir el sueño, no dejar dormir // Dicho de una persona: Poner gran cuidado y atención en lo que tiene a su cargo o desea hacer o conseguir. (Según RAE)
Un trayecto poético y visual de Agustín Calvo Galán
Las imágenes y videos y todos los textos: autoría de A.C.G. puedes usarlos, siempre y cuando menciones la procedencia y autoría. Gracias.
Un trayecto poético y visual de Agustín Calvo Galán
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viernes, 21 de septiembre de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XXI)
Testigo no de los cambios de los últimos decenios sino de la transformación constante que ha sufrido Barcelona desde nada menos que la Alta Edad Media, la iglesia de Sant Pau del Camp, creada como monasterio benedictino en una de las zonas agrícolas que rodeaban la ciudad en torno al siglo X (de ahí la denominación "del camp"), fue el lugar donde fui bautizado y tomé mi primera comunión y donde acompañaba a mi madre a misa cada domingo hasta mi adolescencia. Recuerdo que en aquellos años en ella se celebraron conciertos y se desarrollaron diferentes actividades artísticas (sin duda, según las consignas renovadoras del Concilio Vaticano II que, después, en los años 80 serían sepultadas). Pero, no me cabe duda, el mayor cambio y el más drástico que ha sufrido Sant Pau del Camp se ha debido al urbanismo contemporáneo, primero durante la República con la construcción del colegio Collaso i Gil junto a la iglesias, y ya a finales del siglo XX con el ajardinamiento del entorno y la construcción de un funcional pero feo polideportivo detrás. El Raval siempre ha adolecido de falta de equipamientos públicos, por tanto los que se han ido construyendo han sido necesarios, pero a menudo no se ha acertado en su ubicación, ni mucho menos en su estética.
sábado, 7 de julio de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XX)
Junto a la gran Biblioteca de Catalunya, en el complejo de la Calle Hospital, está la biblioteca pública de la Santa Creu dividida en dos, una para adultos y otra infantil. En las tres he pasado muchas horas, y la infantil fue la primera biblioteca pública que yo pisé. Eran los tiempos de la EGB y creo que en el Raval no habían ninguna otra. Recuerdo perfectamente el primer libro que pedí en préstamo: Objetivo: la Luna, de las aventuras de Tintín de Hergé. Viajar a través de los libros siempre ha sido la mejor satisfacción que una biblioteca me ha podía proporcionar. Y ya de pequeño salir del barrio era una necesidad vital, y las aventuras de Tintin abrieron a mi imaginación mil posibilidades fascinantes.
sábado, 9 de junio de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XIX)
Hace años se podía escuchar, en las discusión más acaloradas entre vecinas, la frase: tú trabajas en la calle de Las Tapias, que era una manera usual de insultar indirectamente, pues se insinuaba la dedicación a la prostitución a través de la sola mención a la susodicha calle. La calle de Las Tapias, cercana al bullicioso Paralelo, fue uno de los centros del Barrio Chino lumpen desde la postguerra hasta los años 70, donde la prostitución tenía meublés baratos y las señoras y sus chulos se podían mostrar en los portales sin ningún impedimento. Se trataba de una prostitución de bajos fondos, muy orientada hacia los obreros y los marineros que recalaban en el puerto.
Uno de los signos de la transformación actual del barrio es que el Carrer de Les Tàpies está totalmente renovado y no muestra ningún signo de su ajetreada actividad de antaño; e, incluso, se ha instalado allí la escuela del concervatorio del Liceu. Sin embargo, aquel tipo de prostitución se ha trasladado a otras partes del Raval, donde la trasformación estética no ha podido llegar aún.
Uno de los signos de la transformación actual del barrio es que el Carrer de Les Tàpies está totalmente renovado y no muestra ningún signo de su ajetreada actividad de antaño; e, incluso, se ha instalado allí la escuela del concervatorio del Liceu. Sin embargo, aquel tipo de prostitución se ha trasladado a otras partes del Raval, donde la trasformación estética no ha podido llegar aún.
miércoles, 16 de mayo de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XVIII)
Frente al colegio Collaso i Gil, en la Calle Sant Pau, en la época en que yo estudiaba la EGB, había un taller donde creaban los grandes carteles de películas, -en aquella época se pintaban a mano-, que después lucían en las fachadas de los cines de toda Barcelona (algo que la ciudad ha perdido, en favor de las fachadas frías, renovadas y limpias). Muchas tardes, cuando salíamos del colegio, desde el balcón de aquel taller veíamos que sacaban con cuerdas gruesas y con mucho cuidado aquellos carteles inmensos para colocarlos en los camiones, que esperaban en la acera para transportarlos a los cines. Así recuerdo ver bajar a lo grande a Charlton Heston (tal vez en "El planeta de los simios"), a Alain Delon (tal vez en "Aeropuerto 80"), a Sofía Loren (tal vez en "El hombre de la mancha)... Sin embargo, la primera película que yo recuerdo haber ido a ver al cine fue "La guerra de las galaxias" en el Cine Nuevo -que estaba en Paral.lel-, con su pantalla inmensa, su dolby stereo y sus colas multitudinarias. Tal vez vi bajar el gran cartel de la película galáctica al salir del colegio, pero eso no lo recuerdo.domingo, 22 de abril de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XVII)
El día que ardió el Liceo por segunda vez, el 31 de enero de 1994, las Instituciones Públicas dijeron que iban a reconstruirlo y dejarlo exactamente como estaba antes. Cuando se reinnauguró, en 1999, pudimos comprobar como, en realidad, todo había sido cambiado. Aquel edificio, propiedad desde su construcción de unas cuantas familias de la burguesía barcelonesa, había pasado a ser de titularidad pública. Muchos edificios colindantes (tanto de las Ramblas como de la C/ Unió) habían sido expropiados para realizar la ampliación del edificio histórico. En su interior, los palcos privados había desaparecido, las sillas de madera, las pinturas del techo, todo era diferente; los viejos acomodadores había sido substituidos por jóvenes, incluso se había modificado la colocación de las lámparas de pared que, en los pisos de arriba, dificultaban la visión del escenario. Aquellos cambios serían uno de los primeros testimonios de las transformaciones estéticas y urbanísticas que sufrirían el barrio a partir de entonces.
sábado, 17 de marzo de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XVI)
El Gran Teatro del Liceo, con su fachada en las Ramblas, siempre dio la espalda al barrio del Raval. Yo aún recuerdo el viejo Liceo, aquel que se quemó en el 1994, con sus infinidad de palcos privados y su ele gigante en el telón; con sus sillas de madera, que crujían, especialmente incómodas eran las del 5º piso (el gallinero), desde donde solíamos asistir a las operas mis amigos y yo; sin aire acondicionado, en verano se resistía el calor con calma y resignación; y los viejos acomodadores, que aceptaban las propinas, como reliquias de un pasado más o menos glorioso; con las feísimas molduras y aún las más feas pinturas del techo, con dorados envejecidos y sin ánima, que desde el gallinero casi podíamos tocar. En el viejo Liceo los que teníamos entrada para el 5º piso no podíamos entrar por la puerta principal, teníamos que acceder por la entrada lateral de la calle Sant Pau. No obstante, mis amigos y yo, a la manera de una protesta, siempre íbamos a la principal, queríamos subir la famosa escalera central junto a las señoras con abrigos de piel y trajes largos y los caballeros encorbatados, con nuestros tíquets del 5º piso; e irremediablemente nos impedían el paso y nos pedían que entrásemos por la entrada lateral, mientras nosotros protestábamos y tachábamos de clasista al teatro. De todo aquello hoy sólo queda el salón de los espejos, un lugar extrañamente bello y demodé, y ya se puede acceder a cualquier piso desde la entrada principal.
viernes, 27 de enero de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XV)
El barrio del Raval de Barcelona se convierte en una pequeña Sevilla durante la Semana Santa. A muchos les sorprenderá saber que en la Iglesia de San Agustín (en la plaza de Sant Agustí) comienza cada viernes santo por la tarde la procesión del Jesús del Gran Poder y de la Esperanza Macarena, -ambos pasos son reproducciones a imagen y semejanza, nunca mejor dicho, de sus modelos sevillanos, salvo que la Esperanza Macarena lleva delante del paso dos banderitas cruzadas, la andaluza y la catalana, así como una reproducción en pequeño de la Virgen de Montserrat-. La imagen del Jesús del Gran Poder sale de la iglesia en un gran silencio, mientras que la de la Esperanza Macarena sale con el himno español. Ambas continúan su recorrido, entre saetas y vítores, acompañados por devotas descalzas y en mantilla, y la banda de música, hacia las Ramblas. A mí, más que ver las imágenes religiosas, me gusta ver la cara de sorpresa de los propietarios y dependientes musulmanes de las carnicerías Halal de la zona, así como la caras entre festivas e incrédulas de los turistas ingleses, alemanes o nórdicos, al ver las imágenes sacadas de las iglesias, a hombros de los cofrades, y paseadas por la ciudad.miércoles, 4 de enero de 2012
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XIV)

Foto de Salvador Santó
En el año 2003 realicé mi primera exposición de poesía visual. Ya había expuesto con anterioridad en exposiciones colectivas en Centros Cívicos como en el de la Barceloneta (a quienes siempre les agradeceré el apoyo inicial que recibí). Pero aquella primera exposición en solitario fue en el Centre Cívic Drassanes, en un sala a la entrada del Centro y con grandes ventanales al exterior. Desde el interior se podía ver la calle Nou de la Rambla, y los paseantes podían ver desde afuera el interior de la sala de exposiciones. El juego creativo resultó ser de lo más estimulantes, pues implicaba el diálogo entre mis poemas visuales, colgados de las paredes, y el exterior: el barrio del Raval.
jueves, 22 de diciembre de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XIII)
Una de las fronteras del Raval son las Ramblas, un paseo tan querido por todos los barceloneses y hoy dejado al disfrute casi exclusivo de las multitudes de turistas. Durante los años 70 del pasado siglo fue la arteria por donde se desarrollaron muchas manifestaciones y protestas. Recuerdo que en una ocasión, yo debía tener siete u ocho años, acompañaba a mi madre: al atravesar las Ramblas nos encontramos con gentes que corrían Ramblas abajo y se iban dispersando por las calles adyacentes; se oían algo parecido a disparos, pero más sordos. Mi madre me cogió muy fuerte de la mano y corrimos también hasta que nos escodimos en un portal, vi entonces pasar a los grises, llevaban una especie de escopetas que disparaban pelotas de goma. Mi madre me apretó muy fuerte contra sí misma y me tapó la cabeza mientras me decía: con eso te pueden reventar un ojo.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XII)
Mi padre aparcaba coches de lujo en un garaje de la Calle Ganduxer (en Pedralbes). Cuando en Navidades le pagaban el sueldo y la paga doble -en efectivo-, en vez de coger el metro, excepcionalmente, prefería volver a casa en taxi; se sentía más seguro. En una ocasión, al pedirle a un taxista que le llevara a la Calle Carretes, éste le dijo: Eso está por el barrio chino ¿no?, a lo que mi padre respondió: no se confunda, el barrio chino está aquí, por encima de la Diagonal, que es donde viven los mayores ladrones de toda Barcelona.
viernes, 25 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XI)
Como ya comenté en una entrada anterior, estudié EGB en el colegio Collaso i Gil de la Calle Sant Pau, un edificio inmenso, de ladrillos colorados, construido en tiempos de la República para cubrir las necesidades de enseñanza de los hijos de un barrio obrero. Durante la época en que yo estudié en él y recorrí sus pasillos y me senté en sus pupitres y disfruté de su inmenso patio (creo que hoy reducido a su mínima expresión por la ampliación de un parque público cercano), recuerdo especialmente el frío que pasábamos en los inviernos, pues el colegio no tenía calefacción y los vidrios rotos de las ventanas tardaban en ser repuestos, y en los días más aciagos teníamos que estar en clase con abrigos y anoraks puestos.viernes, 21 de octubre de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (X)
Un buen día, cuando aún Barcelona tenía un turismo asumible para los barceloneses, vi a un grupo de extranjeros haciendo fotos en mi calle. Por aquel entonces el Raval aún no tenía el exotismo que hoy le da la vecindad de paquistaníes, marroquíes o dominicanos, y me pregunté qué interés le podrían encontrar a la calle Carretes. Entonces me fijé en lo que estaban fotografíando, que no era nada en concreto sinó la calle en su extensión, y miré en la misma dirección que ellos y vi una franja asfaltada, estrecha y larga, enmarcada con edificios grises y demasiado altos, que casi no dejaban entrar la luz del sol. Seguí sin entender su interés.viernes, 23 de septiembre de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (IX)
A principios de la década de los 80 cursé estudios de EGB (la Enseñanza General Básica de entonces) en el colegio Collaso i Gil de la calle Sant Pau. Por aquella época el Raval seguía siendo un barrio de emigrantes venidos de otras partes de España, pero cuando llegué al último curso, el 8º de EGB, trajeron al colegio, por primera vez, una niña musulmana. Recuerdo que las maestras estaban preocupadas, pues por aquel entonces no había ninguna opción alternativa a las clases de religión (católica).jueves, 11 de agosto de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (VIII)
Recuerdo que junto al edificio en el que vivíamos en la calle Carretes había una isla sin edificar, un antiguo patio en el que había existido un lavadero y que ya el desuso había llevado casi al olvido. En la vieja puerta de madera que daba a la calle Carretes se podían ver, como último vestigio del lavadero que allí había habido, dos palas de lavar cruzadas (a la manera de un logotipo de club de tenis). A finales de la década de los 90 el antiguo patio desapareció. Hoy un edificio de viviendas, feo e insustancial, se levanta en aquel solar.
miércoles, 20 de julio de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (VII)
Una de las películas que mejor han sabido reflejar los cambios acaecidos en el Raval durante la última década del siglo XX y el inicio del siglo XXI es En construcción (2001) de José Luis Guerín. La demolición de una parte significativa de edificios, la aparición de restos de una necrópolis neolítica, la convivencia entre pasado y presente, la convivencia entre vecinos, la emigración en positivo, el retrato de unos personajes sin futuro y un barrio en constante transformación por planes de reforma, promovidos por las Administraciones, pero que no consiguen sacarlo de la marginalidad, son algunos de los temas que trata la película. Su aproximación realista a los seres humanos que componen el barrio resulta su mayor atractivo.En la siguiente escena de En construcción la iglesia románica de Sant Pau del Camp es testigo de las transformaciones:
martes, 28 de junio de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (VI)
Tras muchos años luchando por la dignificación y renovación del barrio, con la aceptación y popularización del nombre de "Raval" como símbolo de dichos cambios, en 1997 tuvo lugar uno de los sucesos más tristes y desconcertantes: el descubrimiento de una serie de casos, a cual más terrible, de pederastia que implicaban a muchas personas del barrio en una extensísima trama de connivencias. De nuevo, la vieja leyenda de los bajos fondos, delincuencia, degradación y sordidez volvía a resurgi
r y ocupaba espacio y escándalo en los altavoces de los medios de comunicación.
Años después, en el 2001 se celebró el juicio a las personas acusadas de pederastia. Y el grandísimo Joaquín Jordà hizo una película al respecto (De nens, 2003), donde además de retratar el teatro judicial, también se desvelaba la orquestación, con pruebas dudosas, prejuicios y testimonios incoherentes, del desprestigio no sólo de algunas personas sino de todo un barrio. Curiosamente, después de aquellos sucesos llegó la remodelación (algunos lo llamarán modernización) más brutal y de diseño que ha sufrido el barrio: la especulación inmobiliaria podía campar a sus anchas.
r y ocupaba espacio y escándalo en los altavoces de los medios de comunicación.Años después, en el 2001 se celebró el juicio a las personas acusadas de pederastia. Y el grandísimo Joaquín Jordà hizo una película al respecto (De nens, 2003), donde además de retratar el teatro judicial, también se desvelaba la orquestación, con pruebas dudosas, prejuicios y testimonios incoherentes, del desprestigio no sólo de algunas personas sino de todo un barrio. Curiosamente, después de aquellos sucesos llegó la remodelación (algunos lo llamarán modernización) más brutal y de diseño que ha sufrido el barrio: la especulación inmobiliaria podía campar a sus anchas.
sábado, 11 de junio de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (V)
Una de las aproximaciones literarias al Raval que más me ha impresionado es la de Jean Genet en su Diario del ladrón. Las vivencias de un homosexual, delincuente de poca monta, en los años 30, en aquellos bajos fondos barceloneses, portuarios y canallescos, proletarios y prostibularios, convenientemente poetizadas se convierten no sólo en un retrato descarnado del barrio sino, y lo que más me interesó cuando leí el libro, en la extraña mitificación de un espacio, cuyo eje central son las Ramblas, un barrio único en la Europa de la época, un barrio donde la presencia extranjera siempre tuvo un papel fundamental.Y, de nuevo, volviendo al tema del nombre de Raval y a pesar de que Juan Goytisolo publicó en el 2009 un libro titulado Genet en el Raval, me temo que el autor francés nunca hubiera identificado dicho lugar, pues Goytisolo, como yo en estas pequeñas historias, usamos el nombre actual del barrio, mientras que Genet lo conoció, seguramente, como Barrio Chino.
martes, 17 de mayo de 2011
HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (IV)
En mi infancia y adolescencia, por allá por los años 70 y 80 del pasado siglo, la denominación de "Raval" aún no estaba implantada y varios eran los nombres que se le daban al barrio. desgraciadamente, el nombre más usado se había convertido en el espejo de sus peores referencias: "Barrio Chino". Para la bohemia intelectual del tardofranquismo era un nombre evocador de bajos fondos, protitución barata, delincuencia, pero también de anarquismo y obrerismo, así como de cierta solera literaria gracias a escritores franceses como Jean Genet y Pieyre de Mandiargues, así como de españoles como Vázquez Montalbán, Juan Goytisolo y tantos otros que narraron una cierta idealización barriobajera, canallesca, portuaria, policíaca y bohemia del barrio.
Pero para la gente de aquella parte de Barcelona, dicho nombre siempre supuso un estimgma. Cuando uno salía del barrio y era interrogado sobre su procedencia, únicamente se aventuraba a decir la calle o alguna referencia cercana como Mercado de Sant Antoni, las Ramblas, el Puerto o, el más genérico, Casco Antiguo, pero difícilmente usábamos la doniminación
de Barrio Chino, pues eran los habitantes de otros barrios de la ciudad los que la usaban no sin cierto desprecio o, incluso, con miedo o aprensión.
Las personas de más edad recordaban aún por aquella época otra denominación de época franquista: Distrito Quinto, nombre que popularizó, hasta cierto punto, la película de Julio Coll de 1958 en la que se retrataba, no sin cierto toque social y desde una trama policíaca, la realidad del barrio que hoy conocemos como El Raval de Barcelona.
La consolidación de "Raval" como nombre actual, neutro y limpio de estigmas, también ha tenido sus momentos de fracaso, pero eso me dará pie, más adelante, a otra historia.
Pero para la gente de aquella parte de Barcelona, dicho nombre siempre supuso un estimgma. Cuando uno salía del barrio y era interrogado sobre su procedencia, únicamente se aventuraba a decir la calle o alguna referencia cercana como Mercado de Sant Antoni, las Ramblas, el Puerto o, el más genérico, Casco Antiguo, pero difícilmente usábamos la doniminación
de Barrio Chino, pues eran los habitantes de otros barrios de la ciudad los que la usaban no sin cierto desprecio o, incluso, con miedo o aprensión.Las personas de más edad recordaban aún por aquella época otra denominación de época franquista: Distrito Quinto, nombre que popularizó, hasta cierto punto, la película de Julio Coll de 1958 en la que se retrataba, no sin cierto toque social y desde una trama policíaca, la realidad del barrio que hoy conocemos como El Raval de Barcelona.
La consolidación de "Raval" como nombre actual, neutro y limpio de estigmas, también ha tenido sus momentos de fracaso, pero eso me dará pie, más adelante, a otra historia.
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