Se ha dicho sobre "Y habré vivido"

Se ha dicho de "El violinista de Argelès"

jueves, 30 de diciembre de 2021

Se abre


 al fin, antes de derrumbarse.


miércoles, 22 de diciembre de 2021

ANUARIO - REVISTA ÁGORA



 

Muchas gracias a Fulgencio Martínez por su incansable labor.

domingo, 5 de diciembre de 2021

"Papi, no se puede pagar sin aliento" de Ricardo Hernández Bravo


Nunca he estado en la isla de La Palma y, sin embargo, la conocía gracias al poeta Ricardo Hernández Bravo; sabía de "Alas de metal", sabía de "Los posos de la sed", sabía de "La piedra habitada", sabía de "Pausa para anuncios".  

Ahora, el mundo entero sabe que en medio del Atlántico un volcán tiene acento palmero; aunque a veces ruge estromboliano y a veces hawaiano, tal vez porque todas las islas del planeta, en su aparente pacífica existencia, están unidas por las aguas inmensas y por la combustión interior. Mientras tanto, Hernández Bravo nos presenta otro libro, "Papi, no se puede pagar sin aliento" (El Sastre de Apollinaire, 2021), en el que la poesía se libera de cualquier referencia actual y se convierte en lenguaje íntimo y familiar, atemporal. Una frase dicha por su hijo le sirve al poeta para inventarse una nueva manera de escribir; una nueva, ansiada y vieja, inocencia en la que se dice con fuerza y se dibuja alterando la colocación normativa de las palabras en las frases, tal vez como haría libremente un niño que se apropia del lenguaje, en el instante justo en que se desprende del balbuceo y comienza la conversación.

"Papi, no se puede pagar sin aliento" es un delicado ejercicio de reinvención, un estupendo libro que se lee y se mira (gracias también a las ilustraciones de Graciela Janet) en la complicidad del feliz reencuentro con uno mismo.

dijo sin / y me tenté / y vi mi hueco (pág. 47)