Anteriormente, este era un un trayecto poético y visual de Agustín Calvo Galán. Ahora pasa a ser un medio de propaganda del europeísmo y de la Unión Europea. Las imágenes y videos y todos los textos: autoría de A.C.G. puedes usarlos, siempre y cuando menciones la procedencia y autoría. Gracias.

miércoles, 25 de abril de 2012

domingo, 22 de abril de 2012

HISTORIAS DEL RAVAL de Barcelona (XVII)

El día que ardió el Liceo por segunda vez, el 31 de enero de 1994, las Instituciones Públicas dijeron que iban a reconstruirlo y dejarlo exactamente como estaba antes. Cuando se reinnauguró, en 1999, pudimos comprobar como, en realidad, todo había sido cambiado. Aquel edificio, propiedad desde su construcción de unas cuantas familias de la burguesía barcelonesa, había pasado a ser de titularidad pública. Muchos edificios colindantes (tanto de las Ramblas como de la C/ Unió) habían sido expropiados para realizar la ampliación del edificio histórico. En su interior, los palcos privados había desaparecido, las sillas de madera, las pinturas del techo, todo era diferente; los viejos acomodadores había sido substituidos por jóvenes, incluso se había modificado la colocación de las lámparas de pared que, en los pisos de arriba, dificultaban la visión del escenario. Aquellos cambios serían uno de los primeros testimonios de las transformaciones estéticas y urbanísticas que sufrirían el barrio a partir de entonces.

jueves, 19 de abril de 2012

Presentación "Escozor nuestro de cada día" en Barcelona

 
Barcelona - 18 de abril - Presentación: “Escozor nuestro de cada día” de Agustín Calvo Galán.

En el Nostre Racó-Espai Bohèmia,
Agustín Calvo Galán (autor), Rafael Romero (Plaquette: "El convoy en el que habito se desplaza entre tinieblas" ), Ivan Vergara (Editor) + Susana Pozo (Ilustraciones originales portada). + Txus Garcia y Laura G. (de la Compañía Human Trash)

http://editorialultramarina.com

sábado, 14 de abril de 2012

Escozor nuestro de cada día - Oración IX


Ilustración de María Barredo
Esta oración ilustrada, desmedida, receso tal vez, y aminorada en su gesto de explicarnos, vagos,  planificando la lista -pegada con un magneto en forma de tulipán de Holanda a la puerta de la nevera-, porque siempre olvidamos apuntar la pasta dentífrica y seguimos aplastando el tubo, en forma de espiral, hasta la extenuación, y siempre queda un poco más, un milagrosamente ¡ay! poquito más, que evita la desesperación de irse a dormir sin haberlo apuntado en la lista de la compra.
De Escozor nuestro de cada día, Editorial Ultramarina (Sevilla, 2012)