Desvelar: Descubrir, poner de manifiesto // Quitar, impedir el sueño, no dejar dormir // Dicho de una persona: Poner gran cuidado y atención en lo que tiene a su cargo o desea hacer o conseguir. (Según RAE)

Un trayecto poético y visual de Agustín Calvo Galán

Las imágenes y videos y todos los textos: autoría de A.C.G. puedes usarlos, siempre y cuando menciones la procedencia y autoría. Gracias.

lunes, 22 de enero de 2018

Presentación en Barcelona




Viernes, 2 de febrero a las 19h.
Ateneu Barceolonès, Aula d'escriptors, 5ª Planta.
C/ Canuda  6 - Barcelona

Se presentan dos novedades de la editorial Polibea, el libro/dietario de José Ángel Cilleruelo "El pabellón dorado", y mi novela "El violinista de Argelès". 

Os esperamos.

domingo, 21 de enero de 2018

¿De qué trata "El violinista de Argelès?

El violinista de Argelès es la primera novela de Agustín Calvo Galán (1968), aunque no es una obra inicial. Le preceden seis libros de versos, el último de poemas en prosa, más algunos cuadernos y otras tantas exposiciones como poeta visual. Y El violinista de Argelès no solo llega para formar parte de este conjunto literario sino que posiblemente emerja en él para darle un sentido. O dicho de otro modo, tenga la virtud de subrayar entre los asuntos que su poesía ha tratado durante la última década aquellos de más decisivo significado para el autor. (...) El violinista de Argelès es un poema de amor a la música —a la expresión artística— escrito desde la renuncia a la música. Pero no es en absoluto un poema de renuncia, sino de deseo. De búsqueda. O mejor será decir, secreto. Es el poema de amor-otro  —oculto, intrascendente, íntimo— a la música.

Extractos del prólogo de José Ángel Cilleruelo

jueves, 18 de enero de 2018

Reseña de “Periodo (hipotético)” de Paola Laskaris

Por Rafael Escobar

“Sencillez”, nombre de la que sin duda es por sí misma una de las virtudes más codiciables para un poeta. Y sin embargo Paola es de las escasas privilegiadas con un talento capaz de llevarla a un nivel superior, el de la "precisión" (sí, la de maestros como Juan Ramón Jiménez y su “Diario de un poeta recién casado” con cuya relectura simultaneé la de este poemario en un hecho que parece más una “afinidad electiva” que un azar), no ya la eliminación de todo lo retórico y superficial, sino esa sensación perpetua de que siempre se está utilizando la palabra exacta, la más intuitiva y ofrecida de forma más espontánea e inocente. Y ahí es cuando un libro cobra ya una entidad que lo hace digno del recuerdo.

Pero hay mucho más. Como en "Paisaje esencial", la sabiduría con que se usa la irracionalidad, creando atmósferas sugestivas, sugiriendo varias lecturas simultáneas y obviando cualquier hermetismo que pudiera resultar forzado. Dominio parejo al de la naturaleza, que puede sugerir el miedo al extravío de uno mismo o la pérdida de identidad pero siempre conservando la posibilidad de algún deslumbramiento mágico (como en "Presagio”: Hasta que no queden más mañanas/solo un largo anochecer/oscuro./Pero caerá la nieve/ y hasta las tinieblas/se vestirán de novias) o ese rehacerse continuo que hace que la muerte, paradójicamente y haciendo savia nueva del “eterno retorno”, sea la única manera de garantizar que sea perdurable todo lo que amamos (como en "Círculo": …para que cuando los sueños/se deshojen otra vez/tengan el mismo sabor/del dolor que germina/y vuelve a descubrir/en su centro/el perfil de tu nombre).

Mención especial me merecen los apartados "Caligrafía de un naufragio" y "Liturgia de un silencio", tan hermanados en su fondo temático y emocional pese a sus diferencias estéticas. En el primero, parece que el signo se adelgaza todavía más, afina sus cualidades de contención para componer una elegía amorosa sutilísima que aún anuncia más que muestra pero sirve de preparación anímica para la conmoción posterior. La que llega con "Liturgia de un silencio", crónica de un fracaso amoroso que se hace progresivamente asfixiante por esa morosidad en que, como siguiendo aquella normativa de Petrarca de contar una historia de amor atendiendo a detalles biográficos muy específicos, muy concretos, se van desgranando vivencias que nada tienen de anecdótico por el recorrido íntimo que desvelan y la honestidad  que regalan al lector (poemas magníficos como "Hipérbole", "Maga", "Paseando", "Teléfono"...)

"Liturgia del silencio" parece un movimiento que retoma la voz y el tono iniciales para ensamblar circularmente la estructura del poemario. Parece que hay un intento por "trascendentalizar" el sufrimiento, por esquivar su obviedad más dolorosa y hacerlo más espiritual y sutil ("Mística del silencio" o "Misión" creo que se pueden relacionar con la temperatura atmosférica que lograban en la primera parte textos como "Nieve" y versos tan imponentes como los siguientes: Alguien me dice que la nieve/es necesaria./Miro el vaho de mi aliento/contra el cristal./Una huella tibia/que de pronto se deshace./El tiempo evapora./Le echo encima una manta gris/ y una margarita./Último gesto ante el sepulcro/vacío). Pero ya nada puede ser lo mismo. Por el camino ha acontecido el amor y su desgarro. Y lo que se cuenta es una "paz", magullada, llena de muescas de sufrimiento, encarnadas en poemas conmovedores porque lo que dice remite a otro subtexto en el que se sabe que se puede sobrevivir pero nunca quedar intacto... y ese pundonor que el lector percibe es sencillamente emocionante. 


 En definitiva, un gran libro, un gran logro en lo estético y en lo íntimo que merece la mejor de las fortunas... y corrobora (y por qué sabiéndolo lo olvidaremos tanto al escribir) que “poesía” es ofrenda que se da a quien respeta la voluntad de los signos de plegarse a su más limpia esencialidad. 

martes, 16 de enero de 2018

Presentación en Madrid



Viernes, 26 de enero a las 20h.
en la Librería Centro de Arte Moderno
C/Galileo, 52 (Madrid)

Se presentan dos novedades de la editorial Polibea, el libro/dietario de José Ángel Cilleruelo "El pabellón dorado", y mi novela "El violinista de Argelès".

Os esperamos.


sábado, 13 de enero de 2018

Efemérides para una novela (III)

El compositor y organista francés Oliver Messiaen fue  llamado a filas al comienzo de la II Guerra Mudial. En mayo de 1940 fue capturado en Verdún y llevado a Görlitz, donde permaneció encarcelado en el campo de prisioneros Stalag VIII-A. Allí, entre los mismos prisioneros, conoció a un violinista, a un cellista y a un clarinetista. Inicialmente, escribió un trío para ellos, pero poco a poco él mismo (al piano) se incorporó al trío y compuso su Quatuor pour la fin du temps ('Cuarteto para el fin del tiempo'). La primera audición se dio en el propio campo, el 15 de enero de 1941, ante cinco mil prisioneros de guerra, con Messiaen al piano. 



***



El protagonista de "El violinista de Argelès" llega en 1992 a París para estudiar en el conservatorio y justo cuando acaba de morir Messiaen.















jueves, 11 de enero de 2018

Efemérides para una novela (II)

En 1927 el compositor suizo Arthur Honegger compone la música para la película Napoléon de Abel Gance.


***


En julio de 1992 el protagonista de "El violinista de Argelès" asiste en el Arco de la Defénse de París a la proyección de la película restaurada.
















martes, 9 de enero de 2018

Efemérides para una novela (I)


El 19 de abril de 1936 el violinista Louis Krasner, con dirección de Hermann Scherchen, estrena en el Palau de la Música Catalana de Barcelona el concierto para violín «Dem Andenken eines Engels»  (A la memoria de un ángel, lamento por la muerte de la joven Manon Gropius),de Alban Berg, que había fallecido repentinamente el 24 de diciembre de 1935 en Viena.


***

El padre del protagonista de "El violinista de Argelès", (que aparecerá próximamente en la editorial Polibea) asistió a ese estreno mundial...

.

martes, 2 de enero de 2018

martes, 26 de diciembre de 2017

domingo, 17 de diciembre de 2017

"Lo profundo es la piel" de Eduardo Moga

Acaba de aparecer esta antología de poesía erótica de Eduardo Moga, con el título de "Lo profundo es la piel" (Libros de Aldarán, 2017), edición de Christian T. Arjona, quien también ilustra y prologa el libro. Se trata de un recorrido temático que incluye desde poemas del primer libro del barcelonés (de aquel lejano 1994 en que publicó "Ángel mortal"), hasta un poema en prosa, actual e inédito. El transcurrir de una vida en la que el erotismo y la sexualidad en todas sus expresiones, desde lo soez a lo sacro, desde lo lívido a lo libidinoso, se han convertido en una de las intensidades creativas donde más ha ahondado el poeta, y con la que ha sido continuador de la secular tradición literaria castellana que hace del amor y la muerte, "polvo serás, más polvo enamorado", finitud y eternidad del hombre. Moga sabe que el sexo y la memoria son las únicas posibilidades de superar la mortalidad, y así sobrevuela la contradicción que implica convertir la materialidad, la corporeidad finita, en sueño de persistencia y multiplicación. Lo dejó escrito en aquel su primer libro:  "En esta noche solar, mi cuerpo pronuncia tu cuerpo / mientras la noche persiste".  Y también en el poema que acaba este libro último: "Tu cuerpo es perenne como la muerte". "Lo profundo es la piel", goce y dolor a partes iguales, poesía contra toda esterilidad.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Luz

y hambre,

se escarcha la mañana,
se rezan las puertas,

me hiere:
                entreabiertas me hielan.

Y el dolor no me duele:

                  la quijada del hielo,

la hiel. ¿Y tú?

Tú, tal vez sí.

(inédito)