Desvelar: Descubrir, poner de manifiesto // Quitar, impedir el sueño, no dejar dormir // Dicho de una persona: Poner gran cuidado y atención en lo que tiene a su cargo o desea hacer o conseguir. (Según RAE)

Un trayecto poético y visual de Agustín Calvo Galán

Las imágenes y videos y todos los textos: autoría de A.C.G. puedes usarlos, siempre y cuando menciones la procedencia y autoría. Gracias.

viernes, 20 de marzo de 2020

MíraM º5

Revista de Poesía Visual y Experimental.
El nº 5 está dedicado al Renacimiento:



Muchas gracias a Myriam M. Mercader.

jueves, 19 de marzo de 2020

De cuando se podía viajar

Hubo una época en la que estaba permitido viajar, obviamente si podías pagarlo. En aquellos tiempos uno iba al aeropuerto más cercano a su domicilio con un par de maletas y algunos planes hechos, cogía un vuelo, hacía alguna conexión y se podía plantar, en un abrir y cerrar de ojos, en la otra punta del mundo. Al llegar, podías enseñar tu pasaporte español, te lo sellaban sin ni siquiera mirarte a la cara y te dejaban entrar, sin más formalismos, en un país lejano y desconocido.
Hoy, según parece, muchas fronteras del mundo están cerradas para los españoles.  

jueves, 12 de marzo de 2020

La realidad está sobrevalorada

La Feria
Enrique Mercado
Edidiones Sin Fin (2019)

A menudo se dice que la realidad nos sorprende más que la ficción, y seguramente sea cierto. Pero el madrileño Enrique Mercado no está tan convencido de eso y ha escrito una novela para que la sorpresa sea continua. Con un ritmo imparable, nos narra en su última libro hasta la fecha, La feria, las vicisitudes de un sinfín de personajes que pueblan esa arquitectura de lo efímero que es una feria, formada por casetas de todo tipo y el típico parque de atracciones cutre, en las afueras de una gran ciudad. La acción se sitúa además en un tiempo muy concreto, los años 90 del siglo pasado, cuando aún corrían las pesetas y la derecha de toda la vida volvía a gobernar España llenando de pelotazos, privatizaciones, corruptelas, poesía de la experiencia y ladrillos todos los espacios disponibles. 
La feria se convierte, obviamente, en un paisaje temporal y metafórico poblado por personas que, de alguna manera, podríamos ser nosotros mismo. Pero Mercado le da una vuelta de tuerca más a ese "nosotros mismos". Por un lado coloca a un protagonista con su mismo nombre; y por otro, las acciones y accidentes que se desarrollan van alimentado un mundo en el que todo es posible, hasta lo que en principio nos resultaría inverosímil. No obstante, eso no es ningún inconveniente para el autor. Por el contrario, una buena narración ha de hacer olvidar la realidad al lector; es más, ha de hacerle pasar por el tubo de creerse cualquier cosa. Mercado lo consigue. No ahorra para ello ningún motivo ni exageración, desde la escatología hasta la pederastia, pasando por los asesinatos y accidentes más insólitos; tampoco ahorra en fluidos corporales, siempre en busca de un más difícil todavía. Sangre, semen, sudor y lágrimas, de todo, y con gran abundancia de ironía, hay en esta feria en los suburbios. 
Entre el tremendismo y la picaresca, en la mejor tradición hispana de la deformación de la realidad misma, La feria es un narración que nos atrapa y menea como si fuera, evidentemente, un tiovivo. Aun a riesgo de habernos mareado, tras su lectura nos queda un buen sabor de boca: el recuerdo de la diversión y la sonrisa cómplice.

miércoles, 11 de marzo de 2020

jueves, 5 de marzo de 2020

Este año no llega la primavera a Bari (Italia)

Es una verdadera lástima, pero a causa del coronavirus se ha suspendido el encuentro poético de este año en Bari (Italia). Una pena también porque un poema visual mío había sido escogido para realizar el cartel del encuentro. 


http://naciel21enprimavera.blogspot.com/

miércoles, 4 de marzo de 2020

Elogio de la juventud

"Una especie de aventura"
Andreu Navarra
Ediciones Sloper (2020)
El último libro de Andreu Navarra (Barcelona, 1981) no es ningún ensayo sino una novela. "Una especie de aventura" es la que vive un escritor o filósofo húngaro de edad indefinida, afincando en París, cuando le roban la documentación, justo al llegar de visita a Barcelona. Así, al perder su pasaporte también pierde hasta cierto punto su identidad, convirtiéndose en algo parecido a  un sin papeles, un desamparado en una ciudad global, turistizada y vendida al capital. 
La peripecia vital que seguirá a continuación llevará al húngaro a entrar en contacto con un grupo de jóvenes okupas con los que convivirá durante los días en que se encuentre sin documentación, a la espera de que el consulado húngaro le proporcione un nuevo pasaporte. De esta manera, el protagonista no solo recorre la Barcelona de nuestros días, con sus riadas de turistas y sus protestas de todo tipo, acompañadas de violencia policial, sino que también hace evidente su admiración por una juventud que, sobre todo, percibe con natural desinhibición el sexo y las relaciones amorosas en general, pero se siente incómoda ante las circunstancias socioeconómicas que les ha tocado vivir. Y contra esos imperativos se quiere revelar desde una acción colectiva, es decir al viejo estilo de la organización en comunas.
El escritor húngaro aprovecha estas vivencias inesperadas y llenas de actualidad para recordar y reflexionar de manera crítica sobre su pensamiento, su obra y especialmente sobre su propia vida. Así, el macguffin del poliamor, tan en boga entre los jóvenes actuales, le lleva a recordar su desapasionada vida amorosa. 
Con una escritura transparente, limpia de polvo y paja, al estilo de Pla, Andreu Navarra construye un personaje poliédrico, moralista e irónico y, a la vez, retrata un panorama algo desolador de nuestra sociedad. No obstante, el protagonista deposita en la juventud sus esperanzas de que el mundo pueda cambiar a mejor. Y, obviamente, en el fondo desdeña de su propia generación, que se ha conformado con asumir la realidad y, por ello, ha construido una Europa en la que los derechos van a la baja.
Al fin, la aventura que emprende el autor con esta novela es contra el pensamiento único y contra lo políticamente correcto, aspectos de nuestro tiempo que atenazan no solo las maneras y los criterios sino también el humor higiénico, la imprescindible crítica y, por supuesto, la literatura.

lunes, 24 de febrero de 2020

¿Qué es "Cuando la frontera cerraba a las diez"? 4

A la cuarta va la vencida. Seguimos con una nueva entrega de la entrevista imaginaria a propósito de la próxima aparición del libro "Cuando la frontera cerraba a las diez" (Ediciones Amargord, 2020)

- Pero, sigamos hablando de "Cuando la frontera..." Entiendo que es una ficción. ¿Se puede hacer ficción desde la poesía o desde la prosa poética?


- Poesía y verdad o literatura y verdad son palabras que han de ir siempre de la mano. Porque la verdad puede ser también una mentira bien contada. Es decir, una ficción, la narración de unos hechos inventados es solo literatura si está escrita con verdad. Ya lo dijo Pessoa: el poeta es un fingidor. Pero, igual que lo podría ser un novelista. Sin embargo, como estamos tan acostumbrados a que los poetas digan que escriben sobre sí mismo, que se abren en canal o que miran hacia su interior (introspección), y sus circunstancias (poesía de la experiencia), y todas esas cosas seudofilosóficas  de autoconocimiento que solo son expresiones o emanaciones del ego (sea eso bueno o malo), pues nos parece un poco extraño que desde la poesía se pueda narrar una historia inventada. Yo cuando escribo intento hablar lo mínimo posible de mí mismo. Aunque, tal vez no sea ese el resultado final. Se podría decir que acabo hablando de mi mismo, pero hablando de otras personas (reales o inventadas), como hacen, de alguna manera, los novelistas. Por otro lado, en  la historia de la literatura, desde sus inicios inmemoriales, se ha escrito poesía narrativa. No olvidemos que la Odisea o la Iliada, pilares fundacionales de la cultura occidental, están escritas en verso originariamente.

-No obstante, has comentado antes que era algo así como una autoficción, ¿no?
- Sí, porque el motor inicial del libro es algo que me sucedió realmente: regresaba en coche con unos amigos de Portugal hacia España, hace ya muchos años, y nos encontramos la frontera cerrada. Quisimos entrar por un paso fronterizo poco transitado y cuando llegamos, ya de noche, lo habían cerrado y nos tuvimos que volver por donde habíamos venido. En "Cuando la frontera..." he convertido esa anécdota en una historia de amor y desamor, es decir en la historia de una ruptura. Entonces, la frontera política me parece una metáfora ideal sobre la separación entre personas, pero también sobre la larga historia de encuentros y desencuentros entre ambas naciones ibéricas.


- En tus últimos libros siempre hay mucha citas o referencias musicales. ¿En este también?

- Es verdad, a veces pienso que es un rasgo de pedantería. Pero, lo hago casi involuntariamente. Lo que escucho se cuela en lo que escribo, se hace presente. En este nuevo libro ocurre también.  La música es lo único a lo que no me permito renunciar.


- Para ir acabando ¿no te parece algo ridículo haberte inventado una entrevista para promocionar tu nuevo libro?

- Seguro. Decía Mircea Eliade que cuando hacemos el ridículos somos originales. Así que sí, probablemente sea algo ridículo y hasta descabellado, pero algo hay que hacer para hablar del libro. Y tengo que ser yo mismo quien haga la promoción, porque el editor ya se merece un premio simplemente por haberlo publicado. ¿Cómo voy a soñar con que le dedique un minuto de su tiempo a darle algo de visibilidad? Con mi último libro de poesía me tuve que hacer una autoreseña (con seudónimo) para que el editor no se pensara que había editado un libro sin ninguna trascendencia. En fin, son cosas que pasan o que uno hace sin malicia. Por otro lado, llevo, no sé, cientos de reseñas sobre libros de poesía en diferentes medios a lo largo de los últimos años. Y pensaba que mi libro interesaría mínimamente a las personas de cuya obra yo me he ido interesando y reseñando con anterioridad, pero debo ser muy iluso. Es como las presentaciones de mis libros. Ya desde el primero que publiqué, descubrí que únicamente venían mis amigos más o menos íntimos y mi familia, poco más salvo alguna honrosa excepción. Ha seguido siendo así hasta la fecha. Fracasar más,  fracasar mejor... Es un poco patético, al fin y al cabo. Cada vez más, me sabe mal molestar a los amigos y familiares con estas veleidades mías, se merecen gastar su tiempo en otras cosas.


- ¿Quieres añadir algo más?

- Ya que me das la oportunidad, quisiera darles las gracias de corazón a todos los que alguna vez han leído alguno de mis libros. A los que no me han leído nunca, que no se preocupen, de momento no voy a dejar de escribir, aunque el mundo no necesite de mi ni de lo que escribo. Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar.